Empezamos con este video que hemos preparado para vosotros y luego vamos a la teoría acerca de la Propiocepción y para qué nos puede servir.

Seguro que habéis oído esta palabra alguna vez: en un grupo de compañeros/as de deporte en el que se comentan las últimas tendencias, en el fisioterapeuta a la hora de recuperar una lesión,  o lo habéis leído en alguna revista que solemos comprar los/as deportistas.

Vamos a intentar explicarlo de una forma clara e intentaremos aportar nuestro grano de arena para que os sea beneficioso.

Podemos definir la Propiocepción como el sentido que informa a nuestro organismo de la posición de los músculos en todo momento. Dicho de otra manera, es la capacidad que tenemos las personas de sentir la posición relativa de partes corporales. O más sencillo todavía, la capacidad que tenemos la personas de conocer nuestra postura cuando tenemos los ojos cerrados.

La propiocepción regula la dirección y rango de nuestros movimientos, permite reacciones y respuestas automáticas de nuestros miembros, además interviene en el esquema corporal y en la relación de éste con el espacio. Nos ayuda a colocarnos de la manera más correcta posible en nuestro entorno.

Otras funciones en las que actúa son el control del equilibrio, la coordinación de ambos lados del cuerpo, el mantenimiento del nivel de alerta del sistema nervioso central y la influencia en el desarrollo emocional y del comportamiento.

Para nosotros/as como deportistas  el desarrollo y entrenamiento complementario de la Propiocepción es un trabajo muy interesante ya que nos ayuda a que los mensajes que mandamos a nuestros músculos lleguen con mayor rapidez, eficacia y facilidad a su receptor.

Dicho en otras palabras: podremos realizar y/o aprender movimientos nuevos, mejorar el rendimiento, aumentar nuestra capacidad de reflejos, etc.

Además sirve tanto para la prevención como para la recuperación de lesiones durante el período de recuperación. Normalmente cuando sufrimos una lesión la información que nuestro cerebro envía al músculo lesionado tiene mayor dificultad de llegar a su receptor, lo que suele provocar recaídas y/o descoordinación del gesto deportivo.

Es por todo ello que os recomendamos que trabajéis la Propiocepción sobre todo de tobillos y rodillas tal y como hemos visto en el video que encabeza este post. Os dejamos con algunas fotos que os pueden ayudar a desarrollar vosotros mismos el ejercicio. Recomendamos empezar sin tapar la vista, y posteriormente ejecutar el ejercicio con los ojos tapados como mostramos en el vídeo.

Pata coja para propiocepción 1

Pata Coja para propiocepción 2

Pata coja para propiocepción 3

Pata coja para propiocepción 3

Ahora volvemos a la posición inicial y lo repetimos tres veces con cada pierna.

Cuando os sintáis confortables con el ejercicio, intentarlo con los ojos cerrados o tapados.

Propiocepción Ciega 1

Propiocepción Ciega 2

Propiocepción ciega 3

Propiocepción ciega 4

Contadnos por aqui vuestras experiencias!!!


 

 

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