Dentro de las posibles circunstancias de lesiones del corredor hay una en particular que se está dando frecuentemente: el corredor que viene del ciclismo

Todas las personas que corremos podemos lesionarnos, la cuestión es saber escuchar nuestro cuerpo y hacer caso de los signos que nos alertan y nos dicen que paremos o aflojemos el ritmo. Hay muchas causas para llegar a la lesión, mala elección de zapatillas, no seguir un entreno planificado, no tener articulaciones preparadas para nuestro peso, mala alimentación, etc. Pero en este post queremos destacar un tipo de perfil concreto: el del corredor que viene del ciclismo. Y es que con el auge que está tomando el triatlón y el duatlón muchas personas que llevan muchos años pedaleando se pasan a correr. El peligro está en el hecho de que tienen mucho fondo pero sus articulaciones no están acostumbradas al impacto de la carrera.

Por ello, cuando un ciclista empieza a correr siente que cardiovascularmente está fuerte y se mete sesiones de entreno de carrera más largas o a más ritmo del que su aparato locomotor está preparado para soportar. Por ello, es aconsejable empezar a correr de manera gradual y progresiva para adaptar articulaciones al impacto que correr supone para las mismas. Si eres ciclista, no importa que cuando empieces a correr lo hagas “reservando” fuerzas, sintiendo que podrías haber hecho más porque sin duda lo harás en un futuro. Tan solo dale tiempo a tu cuerpo a la adaptación necesaria. Una vez que tu cuerpo esté acostumbrado, nada te parará, y sino que se lo digan a los triatletas, populares y profesionales, capaces de pedalear y correr tan fuerte como el que sólo practica una de las dos disciplinas.

Lesiones del corredor

Lesiones del corredor que viene del ciclismo

 

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