Lesiones en los corredoresLas lesiones en los corredores y corredoras suelen ser algo que puede ocurrir cuando practicamos este deporte de forma asídua. En la carrera hay una exigencia articular muy alta, por ejemplo, en una carrera de 15 minutos, a un ritmo medio de 4:30Min/Km se producen cerca de cinco mil impactos contra el suelo. El valor de cada uno de estos impactos suele ser entre dos y cinco veces nuestro peso corporal, por lo que es fácil comprender la fuerza y el estrés mecánico al que están sometidos los músculos y las piernas de los corredores y corredoras.

En este post vamos a describir muy brevemente algunas de las lesiones más comunes que podemos sufrir los corredores y corredoras.

  • Calambres

Es la repentina contracción dolorosa de un músculo y la incapacidad para relajarlo. No comporta ningún peligro. Es una lesión benigna en la práctica deportiva. Su duración es ocasional y breve.

Las causas principales suelen ser un esfuerzo intenso y prolongado, cambios bruscos de temperatura, déficit de potásio, calcio o magnesio y deshidratación.

  • Contractura

Es la contracción persistente e involuntaria de un músculo. Es un problema benigno y no presenta ningún peligro. Lo que sí es es muy dolorosa y puede impedir la práctica deportiva. Hay que tener cuidado con no confundirla con una rotura de fibras. Hay muchos tipos de contracturas, como las posturales, las fisiológicas o las que se originan en defensa (cuando el própio músculo genera la contractura por existir ya una lesión primaria).

Las causa principales son la fatiga muscular ocasionada por un trabajo intenso, existencia de una lesión primaria, una mala postura, incorrecta hidratación y alimentación.

  • Agujetas o dolor muscular tardío

Son microlesiones musculares ocasionadas por un trabajo para el que las fibras musculares no están preparadas.

Las causas son, normalmente, el haber ejercitado un músculo por encima del nivel de esfuerzo al que está acostumbrado, o al volver a entrenarse tras un período sin ejercitarse. No es cierta la creencia popular de que el “ácido Láctico” se cristaliza en nuestros músculos, lo que realmente ocurren son micro roturas musculares.

Recordad que el azúcar disuelto en agua no sirve para nada. Lo ideal es volver a hacer el ejercicio que las ha causado cuando sea posible.

  • Elongación o tirón

Es un alargamiento brusco del músculo, rebasando los límites fisiológicos, suele ser el paso previo a una rotura fibrilar. Genera un dolor intenso y localizado en un músculo.

Suele producirse por un ejercicio o movimiento brusco. Es muy importante calentar antes de hacer ejercicios bruscos para evitarlas.

  • Rotura de fibras

Son roturas parciales o totales de las fibras musculares, tienen cuatro grados:

– Grado 0: Suele ser el paso siguiente a una elongación o tirón.

– Grado 1: Existe rotura de algunas microfibrillas musculares, existe dolor pero podemos andar y apoyar sin problemas.

– Grado 2: Movilidad reducida y limitada, existe inflamación y un hematoma importante. Además hay un dolor importante a la palpación.

– Grado 3: Es la rotura completa del músculo o de la unión músculo-tendinosa. genera un dolor muy intenso e impotencia funcional, tal que la persona no puede tenerse en pie.

Las roturas de fibras se pueden producir por una contracción muscular violenta, por la descompensación de fuerza de dos músculos adyacentes, por una fatiga muy intensa en el músculo, por el impacto de un objeto provocando una compresión violenta del músculo contra el hueso.

En posteriores post hablaremos de otras lesiones como la fascitis, la tendinitis o los esguinces.

Y recordad que hay que calentar bien antes de realizar nuestro ejercicio favorito.