Para que un plan de entrenamiento sea equilibrado hay que trabajar proporcionalmente en función de los objetivos los siguientes elementos:      base aeróbica, fuerza, técnica, ritmo competición, prevención de lesiones y preparación psicológica.

 

BASE AERÓBICA: Resistencia. Se trata de trabajar aspectos fisiológicos relacionados con el fondo básico, el sistema de aporte de oxígeno y la mejora del umbral anaeróbico.

FUERZA: Fuerza general. Se trata de trabajar aspectos como la fuerza máxima y la específica así como la relación peso-potencia máxima. La fuerza en el entrenamiento se trabaja en velocidad resistida y asistida, velocidad anaeróbica láctica y láctica, por ejemplo, palas y arrastres en natación, watios máximos en bici o cuestas y arrastres en carrera.

Entrenamiento de la fuerza

Entrenamiento de la fuerza

TÉCNICA: aspectos específicos del gesto deportivo, fortalecimiento y movilidad articular, técnica en fatiga, propiocepción…

Entrenamiento de la técnica

Entrenamiento de la técnica

RITMO COMPETICIÓN: tareas específicas que simulen la competición como por ejemplo competiciones de preparación, series anaeróbicas, ritmos o series lácticas, series rotas y simuladoras, etc.

PREVENCIÓN DE LESIONES: fortalecimiento muscular para prevención de lesiones: trabajo de core, propiocepción, estiramientos post-sesión de entreno, etc.

PREPARACIÓN PSICOLÓGICA: participar en el diseño del entrenamiento, diálogo con el entrenador, registro de tareas y sensaciones, sesiones de relajación, ensayo y control de situaciones en competición, etc.