EL PIEYa en el siglo XV Leonardo da Vinci afirmó que: “el pie del ser humano es una pieza de ingeniería y una obra de arte”. En este post vamos a intentar explicar como cuidar nuestros pies para poder seguir corriendo con ellos mucho tiempo.

El pie es una parte del cuerpo relativamente pequeña, pero es inmensamente complejo, tiene 28 huesos, múltiples articulaciones y más de 100 tendones, sin olvidarnos de los vasos sanguíneos y los nervios.

En un día normal, en el que vamos al trabajo y caminamos por la calle, el pie está sometido a una fuerza equivalente a varios cientos de toneladas a base de sumar pequeños impactos. Por ello, nuestros pies están más expuestos a las lesiones que cualquier otra parte del cuerpo. Pensemos si esta “vida normal” le sumamos los entrenamientos y los días de las carreras.

Para poder resistir todo esto, es importante tener en cuenta una serie de consideraciones antes, durante y después de correr, éstas harán la vida de nuestros pies más placentera y por tanto la nuestra.

Zapatillas:

– Ponte o quítate las zapatillas siempre usando sus cordones. Haz el nudo o deshazlo para meter o sacar el pie de la zapatilla. Si te las pones con el nudo hecho, empujando un talón con el otro pie, deformarás la estructura de la zapatilla sobre todo por la zona del talón lo cual repercutirá en un mal ajuste de la misma al pie y por consiguiente en una futura lesión.

– Tras correr, debemos sacar las plantillas de las zapatillas para que airearlas y evitar la formación de hongos y los consiguientes malos olores.

– Ajusta bien la zapatilla, pero evita hacer la lazada con demasiada presión, esto puede hacer que notes hormigueos e incluso que se te duerman los pies al correr y creas que las zapatillas no te van bien.

– Debes comprar zapatillas del número correcto, un buen consejo es que te midas el pie, para saber cuántos centímetros de largo es, esta es la medida más ajustada. Por ejemplo 27cm es lo que yo tengo, luego cuando busco unas zapatillas miro el tallaje Japonés que es el que viene indicado en centímetros y ya casi todos los fabricantes lo implementan. Con esto tipo de tallaje no te vas a equivocar. Cuando te las pruebes en la tienda saca la plantilla interior y pon tu pie encima. Si entre la punta de los dedos y la punta de la plantilla sobra un centímetro (aproximadamente dos dedos) hemos dado con la talla correcta.

– Hay que controlar el número de kilómetros que se le hace a la zapatilla, cada modelo tiene una resistencia a la fatiga de materiales distinta, pero lo normal es que en un modelo de entrenamiento no pase de los 800km. Aunque el upper esté perfecto no te fíes. Déjalas para pasear.

– Usa las zapatillas de entrenamiento para lo que son, para entrenar.

– No te compres las zapatillas por el criterio estético, investiga para qué están diseñadas y actúa en consecuencia, si buscas algo para entrenar no compres una zapatilla que por muy bonita que sea está diseñada para hacer no más de 30km seguidos. Cada cosa a lo suyo.

Tu Pie:

– Si eres de piel seca, es bueno que hidrates el pie con crema. Puedes hacerlo después de la ducha. Con esto evitarás que la sequedad genera grietas que pueden llegar a ser muy peligrosas.

– Si por el contrario, los pies te sudan mucho, debes neutralizar este exceso con polvos específicos que se aplican entre el pie y el calcetín y entre calcetín y zapatilla. Es muy importante también que seques los pies muy bien tras la ducha.

– Corta las uñas de forma recta, evitando aristas para que los dedos contiguos no se dañen. El ritmo de corte deberá ser propio de cada uno, pero no entrenes con las uñas mal cortadas pues puedes tener problemas.

– Intenta, si puedes, que los entrenamientos sean por superficies blandas como tierra, hierba, campo, etc.

– Anda descalzo todo lo que puedas en casa, además iníciate poco a poco en el barefoot, o sea en el correr descalzo, pruébalo en superficies como el césped o tierra muy blanda unos minutos tras tu entrenamiento normal. La musculatura de tu pié se fortalecerá y mejorará tu propiocepción.

El día de una carrera:

– Esto seguro que te lo sabes, pero, NO experimentes con nada, ni con zapatillas ni con calcetines nuevos. Usa material que ya esté usado y adaptado a tu forma de correr.

– Los calcetines con CoolMax, ayudan a eliminar la sudoración del pie por lo que son muy recomendables.

– Si eres propenso a las rozaduras, puedes ponerte vaselina entre los dedos para evitarlas y apósitos tipo Compeed en las zonas de roce.

– Revisa la zapatilla antes de ponértela, su estado general, sus cordones, etc. Un cordón roto puede amargarnos una carrera.

– Tras llevar un rato largo de calentamiento, no olvides volver a reajustar la lazada justo antes de la salida de la carrera pues es normal que se halla aflojado un poco ahora que el pie ya está en su sitio bien acomodado.

Después del día de la carrera:

– Al igual que estirarás el resto del cuerpo, no olvides estirar el pie. Tanto los dedos como el empeine. Si es posible tras la carrera sumérgelos en agua fría durante un rato.

– Si dispones de unas zapatillas de descanso, cambiate de calcetines, ponte unos limpios y secos y usas estas zapatillas y deja descansar las que has usado en la carrera.

– Si observas algún tipo de alteración tras la carrera, en la piel o en las uñas o algún dolor específico, acude a un profesional de la podología deportiva.

Espero que vuestros pies se lleven los cuidados que se merecen y veréis como vosotros os alegráis de tener unos pies sanos y dispuestos para la batalla.

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Cuidar los pies